Estando haciendo nada en mi pc pensaba: ¿Qué es lo que haré cuando entre en vigor la ley de derechos reservados?
La verdad entran muchas o muy pocas ideas porque pues, siempre les dejo fuentes para decir de donde es que encontré la información, para que no piensen que me la he robado.
Bien. Platicaba con mi amigo Eduardo Megía Díaz sobre esto, y le pedí que me diera sugerencia para el blog, y esto fue lo que me recomendó.
Lo que él mencionaba era que para una persona convencional (con sus 5 sentidos) era muy fácil eliminar estados o publicaciones en facebook, pero que para un ciego tal vez no. Aquí les dejo la forma en que pueden hacerlo.
Nota I: Tal vez no esté muy bien explicado pero, hago lo que puedo, ojalá le sirva a quien me lo sugirió, y a otros ciegos, y que convencionales opinen qué tal estuvo esto.
Para ver sus estados se navega con la H.
Este es el ejemplo de donde pinchar para modificar el estado.
Saritta Guerra:
Que feo se siente la discriminación por la ceguera, algo de lo que no soy culpable.
Bien, si yo me sitúo en mi nombre me dice algo así:
Saritta guerra enlace,
si yo doy shif tap me dice algo como:
Tus amigos menú.
Ahí es donde debemos pinchar.
Después de dar enter nos movemos con las flechas del cursor, encontraremos algo que dice,
eliminar la publicación,
Damos enter, nos hace una pregunta de confirmación, damos aceptar.
Y listo! hemos eliminado un estado.
Realmente tengo mucho sabiendo como hacer esto pero.... hay muchos ciegos que pues aún no saben muchas cosas, y seguro yo no sé hacer algo que otros deficientes visuales sí saben, por eso me pareció muy buena idea, y pues aquí se los dejo.
Si quieren saber cómo hacer otras de estas cosas que yo sí pueda, pues ya saben las diferentes formas de hacérmelo saber, y con gusto estaré haciendo mis mini manuales.
Saludos, y suerte para quien lo valla a realizar!
tonattiu
No es hombre aquel capaz de mantener el mundo en su espalda, sino aquel que tiene el valor de intentarlo.
sábado, 28 de enero de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
tutoGNU/Linux, 1.instalando sistema 10.10
A sugerencia de mi gran amigo Edson Jiménez me di a la tarea de hacer este mini tutorial a cerca de la instalación de ubuntu 10.10
Quienes andamos por el sistema se preguntarán: Por qué en vez de hacer el de la 11.10, hace el anterior?
Simple, el 10.10 es el que yo tengo instalado en mi máquina, y no he tenido tiempo para actualizarme.
Pero pues no es del todo malo, podrían tomarlo como aprendizage, mientras entran de lleno al mas actual, pueden practicar en uno de los anteriores, el cual no es tan malo, (yo me he sentido muy bien en donde estoy).
(Está bien, prometo instalar el 11.10 lo mas pronto posible)
También se preguntarán por qué soy tan espesífica en las instrucciones, si son tan obvias?
Pues porque vásicamente lo hice para un ciego, es por eso que no doy indicaciones visuales. Lo que se pretendía era hacer las cosas mas sencillas para un «deficiente visual»
Bien, comencemos esto.
Tutorial de UBUNTU 10.10.
Tema 1.
Instrucciones para la instalación de ubuntu 10.10.
Recomendaciones:
es preferible conectarse por cable/eternet/internet cabliado, de aquí, hasta aber instalado el sistema.
¿Por qué?
Hace un tiempo me pasó con un amigo que deseaba instalar ubuntu, y tuvo problemas para que se localizara su red inalámbrica, investigándole por ahí me recomendaron esto, (por cierto, me encontré con la sorpresa de que este inconveniente también pasó con mi pc).
1. (Antes de encender la pc, el disco ya debe estar dentro).
2. Presionar como por 10 o 15 segundos cualquier tecla (recomendable control).
3. Visualmente aparecerá una pantalla morada con letras al centro en color blanco, (quien para este paso visual quiera pedir ayuda, adelante). Pulsaremos f5.
En la parte inferior derecha aparecerá un cuadro blanco, pulsaremos 3 flechas hacia abajo, y damos enter. Esperamos un poquito, y volvemos a pulsar enter.
4. Ahora, solo queda esperar a escuchar una canción que indica que ha iniciado el sistema, y esperar a que el lector haga acto de presencia.
5. Ahora que nuestro lector ha hablado, iremos al menú de aplicaciones, esto se hace pulsando alt + f1, buscamos el menú de sistema, buscando con flecha hacia abajo encontraremos un sub menú que dice administración, expandemos dicho sub menú, vamos a controladores adicionales, y damos enter.
6. Ya que estemos en controladores adicionales, nos encontraremos con algo que dirá a cerca de las redes inalámbricas, sin hacer tanto cuento, verificamos esa casilla con espacio, y damos tap.
Vamos hasta el botón que diga aceptar o siguiente, y damos enter.
Esperaremos a que acabe la descarga de ese controlador, y cuando esto halla terminado, damos alt + f4 para cerrar esta ventana.
7. Para empezar la instalación es preferible cambiar de escritorio/aria de trabajo, esto se logra pulsando control + alt + flecha derecha.
Ahora estamos sobre el escritorio, buscaremos con las flechas un icono que diga instalar ubuntu 10.10, damos enter, y esperemos a que el lector nos indique que ya podemos empezar la instalación.
8. Para comprobar que ya podemos iniciar, daremos un tap, lo que viene, son las opciones de idioma, recomiendo omitir este paso, ya que al momento de tener el sistema, puede modificarse. Nos vamos con tap hasta que diga «siguiente/adelante»
9. vienen 2 casillas de verificación, una de estas, es para comprobar si al momento de particionar y poner nuestros datos, deseamos que se comiencen a descargar aplicaciones, (marcarla), y la segunda casilla a verificar, es sobre las extenciones.
Ej: .mp3, (como prefieran).
Particionado: Se dice que es el paso mas difícil, y por consiguiente si se hace algo incorrecto, corremos el riesgo de eliminar todos los archivos del disco entero. Pero realmente no es así.
10. Moviéndonos con tap, encontraremos 3 opciones, dicen usar disco entero, y hay otra que dice especificar particionado
manualmente, elegiremos esa, y nos iremos con tap hasta el botón «adelante»
Ya estamos en el particionado.
11. Yéndonos con tap, encontraremos algo que dice formatear, con las flechitas buscaremos algo que diga, ya sea ex3, o ex4, tal vez esa casilla esté marcada, bueno, daremos espacio o intro, como gusten, y nos llevará a otra ventana.
12. Al momento de dar enter nos lleva a otro sitio, debemos localizar otro menú expandible, y buscaremos con las flechas algo que diga ex3, damos tap, y checamos que esté marcada, si no es así, la verificamos y listo, seguimos con tap, y encontraremos otro menú expandible, solo daremos una flecha hacia abajo, y nos dirá /, esto es necesario para especificar que deseamos particionar el disco.
Bamos hasta el botón «adelante«, y damos enter.
13. Nos encontramos de nuevo en la ventana anterior, con tap volveremos al menú expandible donde dimos enter, buscamos la opción que diga ex3 marcado, y vamos con tap hasta que nos diga «siguiente»
Si todo esto ha sido correcto, empezará la descarga de aplicaciones del sistema, y por consiguiente, la instalación del mismo.
14. Este es el paso mas sencillo. Aquí solo se han de poner los datos como nombre de usuario, contraseña si es que lo desean (lo recomiendo para evitar que otros usuarios hagan uso del sistema sin su autorización).
Nota: Si les aparece otra cosa como elegir el escritorio manualmente o no, omitan esos pasos, solo pongan sus datos personales, y vallan al botón «adelante/aceptar/siguiente»
15. Listo! hemos terminado la instalación de ubuntu 10.10 en nuestro equipo.
Solo queda esperar la indicación del lector de pantalla para que nos diga que se ha instalado correctamente el sistema.
Nos hace una sugerencia si deseamos andar por el sistema, pero ojo, todo lo que hagamos será eliminado debido a que esto solo es de muestra.
16. Con tap busquemos la opción que diga reiniciar, y damos aceptar. Esperamos a que el disco salga, y cuando esto suceda, damos enter, y la pc estará reiniciando.
Al momento de encender la máquina escucharemos un pitido, este indica que en la pantalla se han puesto las opciones de sistema, la primera es del sistema de GNU/linux, si tienes otro sistema como windows o mak, la última es de tu otro sistema. Solo damos enter, y esperamos a que empiece a hablar el lector.
Nos pondrá donde están las cuentas de usuario, casi siempre nos sitúa en la nuestra, solo damos enter, escribimos la paswor y otro enter. Y;
Listo! esto ha sido un pequeño manual de la instalación de ubuntu 10.10.
Espero que sea entendible, cualquier duda, solo comunícate conmigo a:
nadia.sgg.93@hotmail.com: Estoy en linea.
naddiiy.sgg.bboonniittaa@gmail.com: Esta es mi cuenta de correo electrónico.
Saludos, y suerte!
Tema 2 (en proceso)
Actualizando y modificando tu ubuntu 10.10.
Quienes andamos por el sistema se preguntarán: Por qué en vez de hacer el de la 11.10, hace el anterior?
Simple, el 10.10 es el que yo tengo instalado en mi máquina, y no he tenido tiempo para actualizarme.
Pero pues no es del todo malo, podrían tomarlo como aprendizage, mientras entran de lleno al mas actual, pueden practicar en uno de los anteriores, el cual no es tan malo, (yo me he sentido muy bien en donde estoy).
(Está bien, prometo instalar el 11.10 lo mas pronto posible)
También se preguntarán por qué soy tan espesífica en las instrucciones, si son tan obvias?
Pues porque vásicamente lo hice para un ciego, es por eso que no doy indicaciones visuales. Lo que se pretendía era hacer las cosas mas sencillas para un «deficiente visual»
Bien, comencemos esto.
Tutorial de UBUNTU 10.10.
Tema 1.
Instrucciones para la instalación de ubuntu 10.10.
Recomendaciones:
es preferible conectarse por cable/eternet/internet cabliado, de aquí, hasta aber instalado el sistema.
¿Por qué?
Hace un tiempo me pasó con un amigo que deseaba instalar ubuntu, y tuvo problemas para que se localizara su red inalámbrica, investigándole por ahí me recomendaron esto, (por cierto, me encontré con la sorpresa de que este inconveniente también pasó con mi pc).
1. (Antes de encender la pc, el disco ya debe estar dentro).
2. Presionar como por 10 o 15 segundos cualquier tecla (recomendable control).
3. Visualmente aparecerá una pantalla morada con letras al centro en color blanco, (quien para este paso visual quiera pedir ayuda, adelante). Pulsaremos f5.
En la parte inferior derecha aparecerá un cuadro blanco, pulsaremos 3 flechas hacia abajo, y damos enter. Esperamos un poquito, y volvemos a pulsar enter.
4. Ahora, solo queda esperar a escuchar una canción que indica que ha iniciado el sistema, y esperar a que el lector haga acto de presencia.
5. Ahora que nuestro lector ha hablado, iremos al menú de aplicaciones, esto se hace pulsando alt + f1, buscamos el menú de sistema, buscando con flecha hacia abajo encontraremos un sub menú que dice administración, expandemos dicho sub menú, vamos a controladores adicionales, y damos enter.
6. Ya que estemos en controladores adicionales, nos encontraremos con algo que dirá a cerca de las redes inalámbricas, sin hacer tanto cuento, verificamos esa casilla con espacio, y damos tap.
Vamos hasta el botón que diga aceptar o siguiente, y damos enter.
Esperaremos a que acabe la descarga de ese controlador, y cuando esto halla terminado, damos alt + f4 para cerrar esta ventana.
7. Para empezar la instalación es preferible cambiar de escritorio/aria de trabajo, esto se logra pulsando control + alt + flecha derecha.
Ahora estamos sobre el escritorio, buscaremos con las flechas un icono que diga instalar ubuntu 10.10, damos enter, y esperemos a que el lector nos indique que ya podemos empezar la instalación.
8. Para comprobar que ya podemos iniciar, daremos un tap, lo que viene, son las opciones de idioma, recomiendo omitir este paso, ya que al momento de tener el sistema, puede modificarse. Nos vamos con tap hasta que diga «siguiente/adelante»
9. vienen 2 casillas de verificación, una de estas, es para comprobar si al momento de particionar y poner nuestros datos, deseamos que se comiencen a descargar aplicaciones, (marcarla), y la segunda casilla a verificar, es sobre las extenciones.
Ej: .mp3, (como prefieran).
Particionado: Se dice que es el paso mas difícil, y por consiguiente si se hace algo incorrecto, corremos el riesgo de eliminar todos los archivos del disco entero. Pero realmente no es así.
10. Moviéndonos con tap, encontraremos 3 opciones, dicen usar disco entero, y hay otra que dice especificar particionado
manualmente, elegiremos esa, y nos iremos con tap hasta el botón «adelante»
Ya estamos en el particionado.
11. Yéndonos con tap, encontraremos algo que dice formatear, con las flechitas buscaremos algo que diga, ya sea ex3, o ex4, tal vez esa casilla esté marcada, bueno, daremos espacio o intro, como gusten, y nos llevará a otra ventana.
12. Al momento de dar enter nos lleva a otro sitio, debemos localizar otro menú expandible, y buscaremos con las flechas algo que diga ex3, damos tap, y checamos que esté marcada, si no es así, la verificamos y listo, seguimos con tap, y encontraremos otro menú expandible, solo daremos una flecha hacia abajo, y nos dirá /, esto es necesario para especificar que deseamos particionar el disco.
Bamos hasta el botón «adelante«, y damos enter.
13. Nos encontramos de nuevo en la ventana anterior, con tap volveremos al menú expandible donde dimos enter, buscamos la opción que diga ex3 marcado, y vamos con tap hasta que nos diga «siguiente»
Si todo esto ha sido correcto, empezará la descarga de aplicaciones del sistema, y por consiguiente, la instalación del mismo.
14. Este es el paso mas sencillo. Aquí solo se han de poner los datos como nombre de usuario, contraseña si es que lo desean (lo recomiendo para evitar que otros usuarios hagan uso del sistema sin su autorización).
Nota: Si les aparece otra cosa como elegir el escritorio manualmente o no, omitan esos pasos, solo pongan sus datos personales, y vallan al botón «adelante/aceptar/siguiente»
15. Listo! hemos terminado la instalación de ubuntu 10.10 en nuestro equipo.
Solo queda esperar la indicación del lector de pantalla para que nos diga que se ha instalado correctamente el sistema.
Nos hace una sugerencia si deseamos andar por el sistema, pero ojo, todo lo que hagamos será eliminado debido a que esto solo es de muestra.
16. Con tap busquemos la opción que diga reiniciar, y damos aceptar. Esperamos a que el disco salga, y cuando esto suceda, damos enter, y la pc estará reiniciando.
Al momento de encender la máquina escucharemos un pitido, este indica que en la pantalla se han puesto las opciones de sistema, la primera es del sistema de GNU/linux, si tienes otro sistema como windows o mak, la última es de tu otro sistema. Solo damos enter, y esperamos a que empiece a hablar el lector.
Nos pondrá donde están las cuentas de usuario, casi siempre nos sitúa en la nuestra, solo damos enter, escribimos la paswor y otro enter. Y;
Listo! esto ha sido un pequeño manual de la instalación de ubuntu 10.10.
Espero que sea entendible, cualquier duda, solo comunícate conmigo a:
nadia.sgg.93@hotmail.com: Estoy en linea.
naddiiy.sgg.bboonniittaa@gmail.com: Esta es mi cuenta de correo electrónico.
Saludos, y suerte!
Tema 2 (en proceso)
Actualizando y modificando tu ubuntu 10.10.
domingo, 15 de enero de 2012
Sudario De Turín: real? o será obra de davinshi?
Crees que se nos aya dejado la verdadera identidad del rostro y cuerpo de jesús?
Por mucho tiempo se han hecho investigaciones sobre la famosa reliquia llamada El Santo Sudario, tela con la que fue envuelto el cuerpo de cristo.
Unos dicen que efectivamente esta tela refleja su cuerpo y rostro, y otros lo creen una obra de arte de davinshi. A continuación les dejo una información a cerca de esto.
Ateo: Toma esto como solo lectura o parte del saver
Creyente: Podrías conocer a quien dio su vida para salvar la tuya
Otros: Está de pensarle verdad?
El Sudario de Turín —también conocido como la Síndone de Turín, la Sábana Santa o el Santo Sudario— es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión.[1] Se encuentra ubicado en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista, en Turín (Italia).
El sudario mide 436 cm × 113 cm. Los orígenes del sudario y su figura son objeto de debate entre científicos, teólogos, historiadores e investigadores. Algunos sostienen que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, y que el rostro que aparece es el suyo. Otros afirman que este objeto fue creado en la Edad Media. La Iglesia Católica no ha manifestado oficialmente su aceptación o rechazo hacia el sudario, pero en 1958 el papa Pío XII autorizó la imagen en relación con la devoción católica hacia la Santa Faz de Jesús.
La imagen en negativo fue contemplada por primera vez en la noche del 28 de mayo de 1898, en el reverso de la placa fotográfica del fotógrafo amateur Secondo Pia, que estaba autorizado para fotografiarla mientras se exhibía en la Catedral de Turín.
Con el permiso del rey Umberto de Saboya, dueño de la reliquia en aquella fecha, fue nombrada una comisión de estudio en 1973. Esta comisión, básicamente semejante a la que se había limitado a examinar la tela en 1969, incluía serólogos forenses, anatomistas, radiólogos, historiadores, físicos, etc. Los resultados de la investigación fueron cautelosos; aunque no favorables a la autenticidad en algunos casos no la excluían de manera concluyente.
En 1978 se llevó a cabo un estudio detallado por un grupo de científicos estadounidenses llamado STuRP. No encontraron pruebas fiables para afirmar que se trataba de una falsificación, y consideraron que la aparición de la imagen era todo «un misterio».
En 1988 se efectuó una prueba de datación por radiocarbono con pequeños fragmentos del sudario. Los laboratorios de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, la Universidad de Oxford y la Universidad de Arizona determinaron que la Sábana Santa data de la Edad Media, entre 1260 y 1390 (±10 años). Con una fiabilidad del 95%, y que fue publicada en la revista científica Nature. Dicha datación corresponde cronológicamente con la primera aparición histórica documentada; lo que fortalece una explicación científicamente coherente en la que la creación de la pieza se habría producido en los años inmediatamente anteriores a esta primera exhibición pública de 1357.
Para algunos, esta datación ha zanjado para siempre el asunto demostrando que el sudario es una falsificación del siglo XIV.
En 2002, Ray Rogers, experto en química del equipo STURP y socio retirado del Laboratorio Nacional de Los Álamos, postuló que la muestra cortada del Sudario de Turín en 1988 habría sido tomada de un área del lienzo que había sido vuelta a tejer durante la Edad Moderna. En dicha área se habría mezclado (de manera muy sutil –imperceptible a la vista-) tejido moderno con lino antiguo, comprometiendo de esta manera la prueba de datación. El estudio realizado por Rogers fue aceptado por Thermochimica Acta en 2005. Por otra parte Gilbert Raes, experto textil al cual le fue permitido cortar una muestra del sudario de una esquina adyacente a la que fue utilizada para la datación, reportó que había fibras de algodón (posiblemente de tipo herbaceum Gossypium) entrelazadas con el lino.
En noviembre de 2008 el canal estadounidense Discovery Channel realizó un documental exponiendo la tesis de Rogers.
Entre Junio y Julio de 2002 un equipo de expertos bajo la dirección de Mechthild Flury-Lemberg, conservadora del Museo histórico de Berna (Suiza), realizó una tarea de restauración del lienzo, que se acompañó del escaneo, espectrometrías, microfotografías, etc., y el lienzo fue guardado en una teca especialmente diseñada en condiciones óptimas para su conservación que, al parecer, estaba amenazada desde hacía años. En estos trabajos se levantó por primera vez el forro posterior que cubría la tela. La Sra. Flury-Lemberg publicó algo después un artículo en el que, basándose en la observación y análisis de la tela por las dos caras, rechazaba la teoría del remiendo invisible que había servido de base a los trabajos de Rogers.
En 2010, Timothy Jull y Rachel A. Freer-Waters, de la Universidad de Arizona, analizaron una muestra del tejido que había quedado de reserva en el laboratorio de Tucson tras la datación de 1988. El estudio se limitó a constatar que no había alteraciones del tejido que permitieran suponer que la datación se había hecho con material diferente del lienzo.
Pese a que se pensó que la datación de 1988 podía dejar zanjada la cuestión, ni éste ni los trabajos subsiguientes han acallado la polémica entre los defensores y los detractores de la autenticidad del lienzo en el ámbito de lo que ellos llaman “sindonología” (del griego "sindon", mortaja). Aspectos de estas polémicas como los antecedentes históricos del lienzo, la formación de la imagen, la naturaleza del tejido, la datación, etc., se recogerán a continuación.
Ojalá que te aya gustado el post.
SALUDOS!
Por mucho tiempo se han hecho investigaciones sobre la famosa reliquia llamada El Santo Sudario, tela con la que fue envuelto el cuerpo de cristo.
Unos dicen que efectivamente esta tela refleja su cuerpo y rostro, y otros lo creen una obra de arte de davinshi. A continuación les dejo una información a cerca de esto.
Ateo: Toma esto como solo lectura o parte del saver
Creyente: Podrías conocer a quien dio su vida para salvar la tuya
Otros: Está de pensarle verdad?
El Sudario de Turín —también conocido como la Síndone de Turín, la Sábana Santa o el Santo Sudario— es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión.[1] Se encuentra ubicado en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista, en Turín (Italia).
El sudario mide 436 cm × 113 cm. Los orígenes del sudario y su figura son objeto de debate entre científicos, teólogos, historiadores e investigadores. Algunos sostienen que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, y que el rostro que aparece es el suyo. Otros afirman que este objeto fue creado en la Edad Media. La Iglesia Católica no ha manifestado oficialmente su aceptación o rechazo hacia el sudario, pero en 1958 el papa Pío XII autorizó la imagen en relación con la devoción católica hacia la Santa Faz de Jesús.
La imagen en negativo fue contemplada por primera vez en la noche del 28 de mayo de 1898, en el reverso de la placa fotográfica del fotógrafo amateur Secondo Pia, que estaba autorizado para fotografiarla mientras se exhibía en la Catedral de Turín.
Con el permiso del rey Umberto de Saboya, dueño de la reliquia en aquella fecha, fue nombrada una comisión de estudio en 1973. Esta comisión, básicamente semejante a la que se había limitado a examinar la tela en 1969, incluía serólogos forenses, anatomistas, radiólogos, historiadores, físicos, etc. Los resultados de la investigación fueron cautelosos; aunque no favorables a la autenticidad en algunos casos no la excluían de manera concluyente.
En 1978 se llevó a cabo un estudio detallado por un grupo de científicos estadounidenses llamado STuRP. No encontraron pruebas fiables para afirmar que se trataba de una falsificación, y consideraron que la aparición de la imagen era todo «un misterio».
En 1988 se efectuó una prueba de datación por radiocarbono con pequeños fragmentos del sudario. Los laboratorios de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, la Universidad de Oxford y la Universidad de Arizona determinaron que la Sábana Santa data de la Edad Media, entre 1260 y 1390 (±10 años). Con una fiabilidad del 95%, y que fue publicada en la revista científica Nature. Dicha datación corresponde cronológicamente con la primera aparición histórica documentada; lo que fortalece una explicación científicamente coherente en la que la creación de la pieza se habría producido en los años inmediatamente anteriores a esta primera exhibición pública de 1357.
Para algunos, esta datación ha zanjado para siempre el asunto demostrando que el sudario es una falsificación del siglo XIV.
En 2002, Ray Rogers, experto en química del equipo STURP y socio retirado del Laboratorio Nacional de Los Álamos, postuló que la muestra cortada del Sudario de Turín en 1988 habría sido tomada de un área del lienzo que había sido vuelta a tejer durante la Edad Moderna. En dicha área se habría mezclado (de manera muy sutil –imperceptible a la vista-) tejido moderno con lino antiguo, comprometiendo de esta manera la prueba de datación. El estudio realizado por Rogers fue aceptado por Thermochimica Acta en 2005. Por otra parte Gilbert Raes, experto textil al cual le fue permitido cortar una muestra del sudario de una esquina adyacente a la que fue utilizada para la datación, reportó que había fibras de algodón (posiblemente de tipo herbaceum Gossypium) entrelazadas con el lino.
En noviembre de 2008 el canal estadounidense Discovery Channel realizó un documental exponiendo la tesis de Rogers.
Entre Junio y Julio de 2002 un equipo de expertos bajo la dirección de Mechthild Flury-Lemberg, conservadora del Museo histórico de Berna (Suiza), realizó una tarea de restauración del lienzo, que se acompañó del escaneo, espectrometrías, microfotografías, etc., y el lienzo fue guardado en una teca especialmente diseñada en condiciones óptimas para su conservación que, al parecer, estaba amenazada desde hacía años. En estos trabajos se levantó por primera vez el forro posterior que cubría la tela. La Sra. Flury-Lemberg publicó algo después un artículo en el que, basándose en la observación y análisis de la tela por las dos caras, rechazaba la teoría del remiendo invisible que había servido de base a los trabajos de Rogers.
En 2010, Timothy Jull y Rachel A. Freer-Waters, de la Universidad de Arizona, analizaron una muestra del tejido que había quedado de reserva en el laboratorio de Tucson tras la datación de 1988. El estudio se limitó a constatar que no había alteraciones del tejido que permitieran suponer que la datación se había hecho con material diferente del lienzo.
Pese a que se pensó que la datación de 1988 podía dejar zanjada la cuestión, ni éste ni los trabajos subsiguientes han acallado la polémica entre los defensores y los detractores de la autenticidad del lienzo en el ámbito de lo que ellos llaman “sindonología” (del griego "sindon", mortaja). Aspectos de estas polémicas como los antecedentes históricos del lienzo, la formación de la imagen, la naturaleza del tejido, la datación, etc., se recogerán a continuación.
Ojalá que te aya gustado el post.
SALUDOS!
viernes, 13 de enero de 2012
la realidad de la vida de la tierra hueca
¿Por qué se encuentran semillas, plantas y árboles tropicales flotando en el agua fresca del interior de los icebergs?
¿Por qué miles de pájaros y animales tropicales emigran al norte durante el invierno?
Si la Tierra en los Polos no es hueca ni calurosa, ¿cómo es que el polen colorea vastos territorios?
¿Por qué hace más calor en los Polos que a 1500 kilómetros de distancia de ellos?
¿Por qué el viento norte del Ártico se vuelve más caluroso a medida que uno traspone los 70 grados de latitud?
Este es un texto que encontré en un libro que descargué, el cual me pareció buenísimo y puede ser considerado a tema de curiosidad.
No les parece que es hora de tomar nuestras propias conclusiones a cerca de la verdadera «REALIDAD DE LA TIERRA»?
Chequen esta información, expresen su acuerdo/desacuerdo, sus ideas o conclusiones, y califiquen este post.
ESTRUCTURA VERDADERA DE NUESTRO PLANETA
Hay un pequeño Sol interno en el centro, el cual calienta e ilumina el mundo interno, el cual tiene tierras y mares, como en la superficie externa del Planeta, pero con algunas diferencias muy importantes. Se
pueden observar también las aperturas polares Norte y Sur, las cuales dan acceso al mundo interno.
LA BIBLIA Y LA TIERRA HUECA
Por Tito Martínez
www.las21tesisdetito.com
El tema de la Tierra Hueca y una civilización muy avanzada viviendo en su interior hace años que me fascina, de modo que hace años me puse a investigar en la Biblia este asunto, y esto es lo que descubrí: El apóstol San Pablo escribió lo siguiente:
"10 para que en el nombre de Iesous se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Iesous , el Cristo, es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10- 11).
En estas palabras del apóstol Pablo se mencionan a los seres que viven en LOS CIELOS, es decir, los extraterrestres que viven fuera de la tierra, a los seres que vivimos en la tierra, es decir,
a nosotros, y a los seres que viven DEBAJO DE LA TIERRA, es decir, a los intraterrestres,
todos estos seres inteligentes confesarán un día que Iesous es el Señor, y se arrodillarán ante él. Por lo tanto, el apóstol Pablo sabía que debajo de la tierra hay seres creados por Dios, y de una gran inteligencia, esto demuestra sin ninguna duda que la Tierra es hueca, y que está habitada por una o varias civilizaciones.
Veamos otro pasaje bíblico:
"Y ninguno, ni en el cielo ni eEl DIARIO DEL CONTRALMIRANTE BYRD
Traducción del alemán realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Biografía de Richard Evelyn Byrd
Richard Evelyn Byrd provenía de una de las mejores familias de Virginia. Un miembro de su
familia fundó en 1737 Richmond, la capital de Virginia.
Nacido el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las escuelas de su
ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que corría sangre de aventurero por sus venas.
Ya con doce años realizó completamente sólo un viaje alrededor del mundo.
A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde
obtuvo su diploma en 1912.
Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica de una familia
distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de entonces vivió con su familia.
Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales americanas en las aguas
canadienses, y en esa época surge en él su pasión por volar.
En 1921 se le jubiló con el grado de "Lieutenant Commander" y Byrd decidió dedicarse por
completo a las investigaciones polares, realizando sus famosos vuelos polares.
En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año siguiente realiza Byrd un
dramático vuelo trasatlántico desde Nueva York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia. Los
6000 kilómetros los recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito.
Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y en 1919 fue ascendido a
contra-almirante por sus grandes méritos.
15
Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se adentró volando con su
operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente
de ello al principio.
Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el Polo Sur. Esta vez sin
embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700 kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce
meses después, el 11 de Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido
compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.
Introducción
El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la Navy: sobrevolar el Polo
Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de 1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al
principio consciente de ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una entrada al
"mundo interior".
Byrd entró en contacto con los "altos y rubios seres con ojos azules". Recibió un mensaje para la
Humanidad del "mundo exterior". Esta advertencia permaneció junto con anotaciones durante
muchos años bajo llave.
Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de
esta represión.
Prefacio del almirante Byrd
Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19
de Febrero de 1947.
Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se
disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad
evidente.
Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la
opinión pública.
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que
todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de
personas no pueda ya ocultar más la verdad.
DEL LIBRO DE ABORDO
Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885
metros).
Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo
bajo nosotros.
Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón
preciso.
Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.
Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.
Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.
Volvemos a chequear la posición con nuestra base.
Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo
y la nieve.
Nuestras brújulas se han vuelto locas.
Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.
Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.
Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.
Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.
Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante
16
nosotros.
Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.
Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.
No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.
No es especialmente grande. Nunca ante la había visto.
Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.
Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.
Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.
A través del valle serpentea un río.
Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.
A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.
Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.
La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.
Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).
Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.
Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.
Sí, es verde.
Está cubierto de árboles y zonas de musgo.
Aquí dominan otras condiciones de iluminación.
En ningún lado puedo ver el sol.
Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.
Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.
Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.
Ahora bajo aún más.
Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).
Observamos al animal con los prismáticos.
Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.
Radiamos las observaciones a la base.
Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.
Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Todos los instrumentos vuelven a funcionar.
Empieza a hacer calor.
El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23o C)
Mantenemos nuestro curso.
Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.
El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.
No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y
ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!!
Esto sí que es imposible.
Todos los instrumentos dejan de funcionar.
¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!!
A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos
acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre
el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.
¿Qué nos ha pasado? No lo sé.
Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto.
Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.
Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.
La voz tiene acento alemán:
17
"¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!
En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en
buenas manos."
De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.
El control de todo el avión está en manos ajenas.
El avión gira en torno a sí mismo.
Ningún instrumento reacciona ya.
Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.
A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.
A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.
El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor.
Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.
El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.
Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.
Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen
cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del
arcoiris. Los hombres están aparentemente desarmados.
No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir.
Obedezco y abro la portilla de carga.
Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.
Todo lo que sigue lo escribo de memoria.
Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo
calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera
del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que
aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a
la brillante ciudad.
El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está
construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había
visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si
proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar
sacado de una película de Buck Roger.
Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado.
Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero
sabe de maravilla.
Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por
anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo
acompañarles.
No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de
radio y sigo a los dos.
Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando
nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.
Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz
parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta
nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual
nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar.
"No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, "¡el Maestro
va a recibirle!" De manera que entro.
Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a
dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo
reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es
más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún
idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras
para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:
"Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante".
18
Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una
imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de
las sillas.
Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los
dedos. Me sonríe.
"Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo
goza de una gran fama."
"¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento. "Sí", contesta el Maestro a mis pensamientos, "Vd.
Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos
que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra.
Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los
acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando
Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora
fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que
hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es
para nosotros significativo - por favor déjeme continuar.
Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades
las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en
realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado
algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero ellos no creen en
la necesidad de escucharnos.
Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este
mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su
alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de
años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante."
"Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?" El Maestro parecía
sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó:
"Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían
dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder - el poder que ellos creen
conocer." Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus
explicaciones. El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años intentamos una y otra
vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad.
Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y
disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una
poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello
estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene
poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser
destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un
preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras
hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco".
"No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro.
"Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin
embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo
que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva
Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus
tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros.
Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos
presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá
hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que
entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis
una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones".
Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi
estaba claro que el Maestro tendrá razón.
Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera
19
inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me
habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una
cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío", hizo
por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.
Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó
uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos
prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante
que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije
nada.
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo,
esto al menos se reflejaba en su cara.
"Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.", intenté quitarle el miedo.
Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos
devolvió a nuestro avión.
Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos
inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido
era evidente.
Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por
una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825
metros).
Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia
de nosotros.
El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había
aumentado enormemente.
Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos
voladores que nos acompañaban:
"A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos
vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este
"adiós" en alemán está en el original en inglés]
Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido.
De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control.
No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.
Última anotación en el libro de abordo:
Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo.
Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes
por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a
haber comunicación.
Tenemos un aterrizaje suave.
Yo tengo un encargo.
Fin de las anotaciones en el libro de abordo.
4 de Marzo de 1947:
Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis
descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito.
El presidente [N. del T.: de USA] también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas
(exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un
equipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!
Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados
Unidos de América.
Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido - por el bien de la
Humanidad. ¡Increíble!
Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.
20
30 de Diciembre de 1956:
Última anotación:
Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí... Hago ahora la última anotación
en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y
como se me ordenó.
¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este
secreto conmigo, sino que será difundido - como toda verdad. Y así será.
Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha
hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y
económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene
un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no
podrán atravesar la luz de la verdad...
¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!
R.E.B. US Navy
Este documento es la traducción de la edición alemana “Das Tagebuch des Admiral Byrd” y ha
sido realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Por primera vez en español en Internet
© Hitlerismo Esotérico, Marzo de 2004
Esta traducción es propiedad intelectual de “Hitlerismo Esotérico”. Autorizamos su libre
distribución y su uso en sitios web o foros, a condición de que se haga mención del origen de esta
traducción y se incluya un link a “Hitlerismo Esotérico”.n la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aún mirarlo." (Apocalipsis 5:3).
Este pasaje enseña lo mismo que el anterior. Observe como se mencionan a los seres que viven en el cielo (extraterrestres), a los que viven en la tierra (nosotros), y a los que viven DEBAJO DE LA TIERRA, lo cual demuestra que debajo de nuestros pies hay seres de gran inteligencia creados por Dios. Veamos otro pasaje:
"Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra," (Apocalipsis 5:13).
Este pasaje enseña lo mismo que los anteriores, es decir, hay seres en el cielo, en la tierra y DEBAJO DE LA TIERRA, los cuales glorifican a Dios y al Cristo.
Quiero dejar claro que cuando esos pasajes bíblicos mencionan a los seres que viven debajo de la tierra, de ninguna manera se está refiriendo a los muertos enterrados debajo de la tierra, ya que
-según la Biblia- los muertos no están vivos en ningún lugar.
Como puede ver, el Nuevo Testamento hace una clara referencia a la civilización INTRATERRESTRE, ellos viven debajo de la tierra, a unos 1300 kilómetros bajo nuestros pies, en un mundo muy parecido físicamente al de la superficie, pero que sin embargo su horizonte SE CURVA HACIA ARRIBA, no como en la superficie, que el horizonte se curva hacia abajo, y con un pequeño sol interior que lo ilumina y calienta. De modo que, según el Nuevo Testamento DEBAJO DE LA TIERRA TENEMOS VECINOS, los cuales seguro que son mucho mejores que los que tenemos en la superficie.
El DIARIO DEL CONTRALMIRANTE BYRD
Traducción del alemán realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Biografía de Richard Evelyn Byrd
Richard Evelyn Byrd provenía de una de las mejores familias de Virginia. Un miembro de su
familia fundó en 1737 Richmond, la capital de Virginia.
Nacido el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las escuelas de su
ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que corría sangre de aventurero por sus venas.
Ya con doce años realizó completamente sólo un viaje alrededor del mundo.
A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde
obtuvo su diploma en 1912.
Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica de una familia
distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de entonces vivió con su familia.
Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales americanas en las aguas
canadienses, y en esa época surge en él su pasión por volar.
En 1921 se le jubiló con el grado de "Lieutenant Commander" y Byrd decidió dedicarse por
completo a las investigaciones polares, realizando sus famosos vuelos polares.
En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año siguiente realiza Byrd un
dramático vuelo trasatlántico desde Nueva York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia. Los
6000 kilómetros los recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito.
Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y en 1919 fue ascendido a
contra-almirante por sus grandes méritos.
Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se adentró volando con su
operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente
de ello al principio.
Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el Polo Sur. Esta vez sin
embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700 kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce
meses después, el 11 de Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido
compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.
Introducción
El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la Navy: sobrevolar el Polo
Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de 1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al
principio consciente de ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una entrada al
"mundo interior".
Byrd entró en contacto con los "altos y rubios seres con ojos azules". Recibió un mensaje para la
Humanidad del "mundo exterior". Esta advertencia permaneció junto con anotaciones durante
muchos años bajo llave.
Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de
esta represión.
Prefacio del almirante Byrd
Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19
de Febrero de 1947.
Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se
disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad
evidente.
Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la
opinión pública.
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que
todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de
personas no pueda ya ocultar más la verdad.
DEL LIBRO DE ABORDO
Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885
metros).
Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo
bajo nosotros.
Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón
preciso.
Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.
Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.
Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.
Volvemos a chequear la posición con nuestra base.
Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo
y la nieve.
Nuestras brújulas se han vuelto locas.
Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.
Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.
Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.
Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.
Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante
nosotros.
Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.
Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.
No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.
No es especialmente grande. Nunca ante la había visto.
Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.
Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.
Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.
A través del valle serpentea un río.
Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.
A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.
Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.
La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.
Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).
Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.
Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.
Sí, es verde.
Está cubierto de árboles y zonas de musgo.
Aquí dominan otras condiciones de iluminación.
En ningún lado puedo ver el sol.
Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.
Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.
Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.
Ahora bajo aún más.
Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).
Observamos al animal con los prismáticos.
Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.
Radiamos las observaciones a la base.
Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.
Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Todos los instrumentos vuelven a funcionar.
Empieza a hacer calor.
El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23o C)
Mantenemos nuestro curso.
Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.
El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.
No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y
ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!!
Esto sí que es imposible.
Todos los instrumentos dejan de funcionar.
¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!!
A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos
acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre
el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.
¿Qué nos ha pasado? No lo sé.
Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto.
Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.
Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.
La voz tiene acento alemán:
"¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!
En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en
buenas manos."
De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.
El control de todo el avión está en manos ajenas.
El avión gira en torno a sí mismo.
Ningún instrumento reacciona ya.
Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.
A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.
A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.
El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor.
Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.
El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.
Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.
Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen
cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del
arcoiris. Los hombres están aparentemente desarmados.
No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir.
Obedezco y abro la portilla de carga.
Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.
Todo lo que sigue lo escribo de memoria.
Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo
calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera
del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que
aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a
la brillante ciudad.
El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está
construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había
visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si
proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar
sacado de una película de Buck Roger.
Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado.
Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero
sabe de maravilla.
Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por
anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo
acompañarles.
No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de
radio y sigo a los dos.
Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando
nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.
Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz
parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta
nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual
nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar.
"No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, "¡el Maestro
va a recibirle!" De manera que entro.
Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a
dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo
reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es
más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún
idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras
para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:
"Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante".
18
Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una
imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de
las sillas.
Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los
dedos. Me sonríe.
"Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo
goza de una gran fama."
"¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento. "Sí", contesta el Maestro a mis pensamientos, "Vd.
Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos
que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra.
Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los
acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando
Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora
fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que
hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es
para nosotros significativo - por favor déjeme continuar.
Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades
las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en
realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado
algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero ellos no creen en
la necesidad de escucharnos.
Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este
mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su
alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de
años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante."
"Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?" El Maestro parecía
sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó:
"Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían
dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder - el poder que ellos creen
conocer." Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus
explicaciones. El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años intentamos una y otra
vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad.
Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y
disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una
poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello
estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene
poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser
destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un
preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras
hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco".
"No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro.
"Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin
embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo
que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva
Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus
tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros.
Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos
presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá
hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que
entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis
una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones".
Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi
estaba claro que el Maestro tendrá razón.
Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera
inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me
habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una
cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío", hizo
por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.
Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó
uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos
prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante
que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije
nada.
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo,
esto al menos se reflejaba en su cara.
"Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.", intenté quitarle el miedo.
Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos
devolvió a nuestro avión.
Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos
inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido
era evidente.
Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por
una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825
metros).
Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia
de nosotros.
El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había
aumentado enormemente.
Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos
voladores que nos acompañaban:
"A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos
vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este
"adiós" en alemán está en el original en inglés]
Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido.
De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control.
No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.
Última anotación en el libro de abordo:
Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo.
Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes
por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a
haber comunicación.
Tenemos un aterrizaje suave.
Yo tengo un encargo.
Fin de las anotaciones en el libro de abordo.
4 de Marzo de 1947:
Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis
descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito.
El presidente [N. del T.: de USA] también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas
(exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un
equipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!
Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados
Unidos de América.
Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido - por el bien de la
Humanidad. ¡Increíble!
Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.
20
30 de Diciembre de 1956:
Última anotación:
Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí... Hago ahora la última anotación
en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y
como se me ordenó.
¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este
secreto conmigo, sino que será difundido - como toda verdad. Y así será.
Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha
hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y
económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene
un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no
podrán atravesar la luz de la verdad...
¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!
R.E.B. US Navy
Este documento es la traducción de la edición alemana “Das Tagebuch des Admiral Byrd” y ha
sido realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Deja la ignorancia y el conformismo, crea tu propia idea a cerca de la verdadera estructura de la tierra, ve mas ayá de lo común, ten curiosidades, interrógate, explora, lee, investiga;
Tal vez con esto ganes conocimientos, y hasta tengas sueños de conocer lo desconocido.
Ojalá que te alla gustado el post, saludos!
¿Por qué miles de pájaros y animales tropicales emigran al norte durante el invierno?
Si la Tierra en los Polos no es hueca ni calurosa, ¿cómo es que el polen colorea vastos territorios?
¿Por qué hace más calor en los Polos que a 1500 kilómetros de distancia de ellos?
¿Por qué el viento norte del Ártico se vuelve más caluroso a medida que uno traspone los 70 grados de latitud?
Este es un texto que encontré en un libro que descargué, el cual me pareció buenísimo y puede ser considerado a tema de curiosidad.
No les parece que es hora de tomar nuestras propias conclusiones a cerca de la verdadera «REALIDAD DE LA TIERRA»?
Chequen esta información, expresen su acuerdo/desacuerdo, sus ideas o conclusiones, y califiquen este post.
ESTRUCTURA VERDADERA DE NUESTRO PLANETA
Hay un pequeño Sol interno en el centro, el cual calienta e ilumina el mundo interno, el cual tiene tierras y mares, como en la superficie externa del Planeta, pero con algunas diferencias muy importantes. Se
pueden observar también las aperturas polares Norte y Sur, las cuales dan acceso al mundo interno.
LA BIBLIA Y LA TIERRA HUECA
Por Tito Martínez
www.las21tesisdetito.com
El tema de la Tierra Hueca y una civilización muy avanzada viviendo en su interior hace años que me fascina, de modo que hace años me puse a investigar en la Biblia este asunto, y esto es lo que descubrí: El apóstol San Pablo escribió lo siguiente:
"10 para que en el nombre de Iesous se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Iesous , el Cristo, es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10- 11).
En estas palabras del apóstol Pablo se mencionan a los seres que viven en LOS CIELOS, es decir, los extraterrestres que viven fuera de la tierra, a los seres que vivimos en la tierra, es decir,
a nosotros, y a los seres que viven DEBAJO DE LA TIERRA, es decir, a los intraterrestres,
todos estos seres inteligentes confesarán un día que Iesous es el Señor, y se arrodillarán ante él. Por lo tanto, el apóstol Pablo sabía que debajo de la tierra hay seres creados por Dios, y de una gran inteligencia, esto demuestra sin ninguna duda que la Tierra es hueca, y que está habitada por una o varias civilizaciones.
Veamos otro pasaje bíblico:
"Y ninguno, ni en el cielo ni eEl DIARIO DEL CONTRALMIRANTE BYRD
Traducción del alemán realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Biografía de Richard Evelyn Byrd
Richard Evelyn Byrd provenía de una de las mejores familias de Virginia. Un miembro de su
familia fundó en 1737 Richmond, la capital de Virginia.
Nacido el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las escuelas de su
ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que corría sangre de aventurero por sus venas.
Ya con doce años realizó completamente sólo un viaje alrededor del mundo.
A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde
obtuvo su diploma en 1912.
Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica de una familia
distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de entonces vivió con su familia.
Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales americanas en las aguas
canadienses, y en esa época surge en él su pasión por volar.
En 1921 se le jubiló con el grado de "Lieutenant Commander" y Byrd decidió dedicarse por
completo a las investigaciones polares, realizando sus famosos vuelos polares.
En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año siguiente realiza Byrd un
dramático vuelo trasatlántico desde Nueva York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia. Los
6000 kilómetros los recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito.
Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y en 1919 fue ascendido a
contra-almirante por sus grandes méritos.
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Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se adentró volando con su
operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente
de ello al principio.
Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el Polo Sur. Esta vez sin
embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700 kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce
meses después, el 11 de Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido
compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.
Introducción
El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la Navy: sobrevolar el Polo
Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de 1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al
principio consciente de ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una entrada al
"mundo interior".
Byrd entró en contacto con los "altos y rubios seres con ojos azules". Recibió un mensaje para la
Humanidad del "mundo exterior". Esta advertencia permaneció junto con anotaciones durante
muchos años bajo llave.
Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de
esta represión.
Prefacio del almirante Byrd
Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19
de Febrero de 1947.
Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se
disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad
evidente.
Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la
opinión pública.
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que
todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de
personas no pueda ya ocultar más la verdad.
DEL LIBRO DE ABORDO
Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885
metros).
Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo
bajo nosotros.
Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón
preciso.
Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.
Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.
Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.
Volvemos a chequear la posición con nuestra base.
Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo
y la nieve.
Nuestras brújulas se han vuelto locas.
Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.
Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.
Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.
Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.
Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante
16
nosotros.
Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.
Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.
No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.
No es especialmente grande. Nunca ante la había visto.
Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.
Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.
Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.
A través del valle serpentea un río.
Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.
A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.
Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.
La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.
Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).
Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.
Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.
Sí, es verde.
Está cubierto de árboles y zonas de musgo.
Aquí dominan otras condiciones de iluminación.
En ningún lado puedo ver el sol.
Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.
Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.
Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.
Ahora bajo aún más.
Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).
Observamos al animal con los prismáticos.
Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.
Radiamos las observaciones a la base.
Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.
Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Todos los instrumentos vuelven a funcionar.
Empieza a hacer calor.
El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23o C)
Mantenemos nuestro curso.
Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.
El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.
No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y
ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!!
Esto sí que es imposible.
Todos los instrumentos dejan de funcionar.
¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!!
A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos
acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre
el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.
¿Qué nos ha pasado? No lo sé.
Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto.
Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.
Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.
La voz tiene acento alemán:
17
"¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!
En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en
buenas manos."
De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.
El control de todo el avión está en manos ajenas.
El avión gira en torno a sí mismo.
Ningún instrumento reacciona ya.
Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.
A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.
A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.
El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor.
Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.
El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.
Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.
Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen
cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del
arcoiris. Los hombres están aparentemente desarmados.
No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir.
Obedezco y abro la portilla de carga.
Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.
Todo lo que sigue lo escribo de memoria.
Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo
calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera
del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que
aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a
la brillante ciudad.
El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está
construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había
visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si
proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar
sacado de una película de Buck Roger.
Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado.
Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero
sabe de maravilla.
Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por
anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo
acompañarles.
No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de
radio y sigo a los dos.
Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando
nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.
Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz
parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta
nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual
nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar.
"No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, "¡el Maestro
va a recibirle!" De manera que entro.
Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a
dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo
reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es
más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún
idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras
para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:
"Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante".
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Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una
imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de
las sillas.
Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los
dedos. Me sonríe.
"Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo
goza de una gran fama."
"¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento. "Sí", contesta el Maestro a mis pensamientos, "Vd.
Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos
que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra.
Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los
acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando
Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora
fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que
hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es
para nosotros significativo - por favor déjeme continuar.
Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades
las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en
realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado
algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero ellos no creen en
la necesidad de escucharnos.
Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este
mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su
alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de
años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante."
"Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?" El Maestro parecía
sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó:
"Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían
dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder - el poder que ellos creen
conocer." Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus
explicaciones. El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años intentamos una y otra
vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad.
Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y
disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una
poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello
estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene
poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser
destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un
preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras
hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco".
"No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro.
"Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin
embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo
que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva
Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus
tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros.
Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos
presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá
hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que
entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis
una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones".
Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi
estaba claro que el Maestro tendrá razón.
Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera
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inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me
habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una
cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío", hizo
por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.
Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó
uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos
prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante
que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije
nada.
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo,
esto al menos se reflejaba en su cara.
"Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.", intenté quitarle el miedo.
Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos
devolvió a nuestro avión.
Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos
inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido
era evidente.
Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por
una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825
metros).
Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia
de nosotros.
El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había
aumentado enormemente.
Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos
voladores que nos acompañaban:
"A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos
vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este
"adiós" en alemán está en el original en inglés]
Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido.
De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control.
No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.
Última anotación en el libro de abordo:
Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo.
Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes
por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a
haber comunicación.
Tenemos un aterrizaje suave.
Yo tengo un encargo.
Fin de las anotaciones en el libro de abordo.
4 de Marzo de 1947:
Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis
descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito.
El presidente [N. del T.: de USA] también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas
(exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un
equipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!
Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados
Unidos de América.
Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido - por el bien de la
Humanidad. ¡Increíble!
Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.
20
30 de Diciembre de 1956:
Última anotación:
Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí... Hago ahora la última anotación
en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y
como se me ordenó.
¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este
secreto conmigo, sino que será difundido - como toda verdad. Y así será.
Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha
hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y
económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene
un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no
podrán atravesar la luz de la verdad...
¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!
R.E.B. US Navy
Este documento es la traducción de la edición alemana “Das Tagebuch des Admiral Byrd” y ha
sido realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Por primera vez en español en Internet
© Hitlerismo Esotérico, Marzo de 2004
Esta traducción es propiedad intelectual de “Hitlerismo Esotérico”. Autorizamos su libre
distribución y su uso en sitios web o foros, a condición de que se haga mención del origen de esta
traducción y se incluya un link a “Hitlerismo Esotérico”.n la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aún mirarlo." (Apocalipsis 5:3).
Este pasaje enseña lo mismo que el anterior. Observe como se mencionan a los seres que viven en el cielo (extraterrestres), a los que viven en la tierra (nosotros), y a los que viven DEBAJO DE LA TIERRA, lo cual demuestra que debajo de nuestros pies hay seres de gran inteligencia creados por Dios. Veamos otro pasaje:
"Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra," (Apocalipsis 5:13).
Este pasaje enseña lo mismo que los anteriores, es decir, hay seres en el cielo, en la tierra y DEBAJO DE LA TIERRA, los cuales glorifican a Dios y al Cristo.
Quiero dejar claro que cuando esos pasajes bíblicos mencionan a los seres que viven debajo de la tierra, de ninguna manera se está refiriendo a los muertos enterrados debajo de la tierra, ya que
-según la Biblia- los muertos no están vivos en ningún lugar.
Como puede ver, el Nuevo Testamento hace una clara referencia a la civilización INTRATERRESTRE, ellos viven debajo de la tierra, a unos 1300 kilómetros bajo nuestros pies, en un mundo muy parecido físicamente al de la superficie, pero que sin embargo su horizonte SE CURVA HACIA ARRIBA, no como en la superficie, que el horizonte se curva hacia abajo, y con un pequeño sol interior que lo ilumina y calienta. De modo que, según el Nuevo Testamento DEBAJO DE LA TIERRA TENEMOS VECINOS, los cuales seguro que son mucho mejores que los que tenemos en la superficie.
El DIARIO DEL CONTRALMIRANTE BYRD
Traducción del alemán realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
http://libreopinion.com/members/neuschwabenland
Biografía de Richard Evelyn Byrd
Richard Evelyn Byrd provenía de una de las mejores familias de Virginia. Un miembro de su
familia fundó en 1737 Richmond, la capital de Virginia.
Nacido el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las escuelas de su
ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que corría sangre de aventurero por sus venas.
Ya con doce años realizó completamente sólo un viaje alrededor del mundo.
A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde
obtuvo su diploma en 1912.
Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica de una familia
distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de entonces vivió con su familia.
Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales americanas en las aguas
canadienses, y en esa época surge en él su pasión por volar.
En 1921 se le jubiló con el grado de "Lieutenant Commander" y Byrd decidió dedicarse por
completo a las investigaciones polares, realizando sus famosos vuelos polares.
En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año siguiente realiza Byrd un
dramático vuelo trasatlántico desde Nueva York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia. Los
6000 kilómetros los recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito.
Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y en 1919 fue ascendido a
contra-almirante por sus grandes méritos.
Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se adentró volando con su
operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente
de ello al principio.
Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el Polo Sur. Esta vez sin
embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700 kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce
meses después, el 11 de Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido
compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.
Introducción
El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la Navy: sobrevolar el Polo
Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de 1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al
principio consciente de ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una entrada al
"mundo interior".
Byrd entró en contacto con los "altos y rubios seres con ojos azules". Recibió un mensaje para la
Humanidad del "mundo exterior". Esta advertencia permaneció junto con anotaciones durante
muchos años bajo llave.
Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de
esta represión.
Prefacio del almirante Byrd
Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19
de Febrero de 1947.
Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se
disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad
evidente.
Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la
opinión pública.
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que
todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de
personas no pueda ya ocultar más la verdad.
DEL LIBRO DE ABORDO
Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885
metros).
Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo
bajo nosotros.
Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón
preciso.
Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.
Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.
Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.
Volvemos a chequear la posición con nuestra base.
Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo
y la nieve.
Nuestras brújulas se han vuelto locas.
Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.
Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.
Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.
Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.
Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante
nosotros.
Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.
Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.
No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.
No es especialmente grande. Nunca ante la había visto.
Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.
Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.
Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.
A través del valle serpentea un río.
Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.
A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.
Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.
La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.
Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).
Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.
Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.
Sí, es verde.
Está cubierto de árboles y zonas de musgo.
Aquí dominan otras condiciones de iluminación.
En ningún lado puedo ver el sol.
Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.
Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.
Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.
Ahora bajo aún más.
Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).
Observamos al animal con los prismáticos.
Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.
Radiamos las observaciones a la base.
Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.
Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Todos los instrumentos vuelven a funcionar.
Empieza a hacer calor.
El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23o C)
Mantenemos nuestro curso.
Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.
El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.
No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y
ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!!
Esto sí que es imposible.
Todos los instrumentos dejan de funcionar.
¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!!
A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos
acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre
el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.
¿Qué nos ha pasado? No lo sé.
Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto.
Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.
Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.
La voz tiene acento alemán:
"¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!
En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en
buenas manos."
De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.
El control de todo el avión está en manos ajenas.
El avión gira en torno a sí mismo.
Ningún instrumento reacciona ya.
Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.
A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.
A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.
El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor.
Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.
El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.
Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.
Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen
cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del
arcoiris. Los hombres están aparentemente desarmados.
No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir.
Obedezco y abro la portilla de carga.
Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.
Todo lo que sigue lo escribo de memoria.
Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo
calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera
del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que
aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a
la brillante ciudad.
El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está
construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había
visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si
proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar
sacado de una película de Buck Roger.
Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado.
Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero
sabe de maravilla.
Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por
anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo
acompañarles.
No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de
radio y sigo a los dos.
Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando
nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.
Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz
parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta
nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual
nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar.
"No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, "¡el Maestro
va a recibirle!" De manera que entro.
Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a
dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo
reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es
más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún
idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras
para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:
"Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante".
18
Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una
imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de
las sillas.
Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los
dedos. Me sonríe.
"Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo
goza de una gran fama."
"¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento. "Sí", contesta el Maestro a mis pensamientos, "Vd.
Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos
que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra.
Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los
acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando
Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora
fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que
hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es
para nosotros significativo - por favor déjeme continuar.
Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades
las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en
realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado
algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero ellos no creen en
la necesidad de escucharnos.
Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este
mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su
alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de
años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante."
"Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?" El Maestro parecía
sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó:
"Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían
dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder - el poder que ellos creen
conocer." Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus
explicaciones. El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años intentamos una y otra
vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad.
Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y
disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una
poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello
estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene
poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser
destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un
preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras
hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco".
"No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro.
"Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin
embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo
que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva
Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus
tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros.
Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos
presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá
hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que
entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis
una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones".
Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi
estaba claro que el Maestro tendrá razón.
Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera
inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me
habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una
cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío", hizo
por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.
Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó
uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos
prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante
que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije
nada.
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo,
esto al menos se reflejaba en su cara.
"Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.", intenté quitarle el miedo.
Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos
devolvió a nuestro avión.
Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos
inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido
era evidente.
Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por
una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825
metros).
Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia
de nosotros.
El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había
aumentado enormemente.
Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos
voladores que nos acompañaban:
"A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos
vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este
"adiós" en alemán está en el original en inglés]
Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido.
De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control.
No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.
Última anotación en el libro de abordo:
Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo.
Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes
por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a
haber comunicación.
Tenemos un aterrizaje suave.
Yo tengo un encargo.
Fin de las anotaciones en el libro de abordo.
4 de Marzo de 1947:
Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis
descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito.
El presidente [N. del T.: de USA] también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas
(exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un
equipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!
Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados
Unidos de América.
Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido - por el bien de la
Humanidad. ¡Increíble!
Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.
20
30 de Diciembre de 1956:
Última anotación:
Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí... Hago ahora la última anotación
en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y
como se me ordenó.
¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este
secreto conmigo, sino que será difundido - como toda verdad. Y así será.
Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha
hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y
económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene
un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no
podrán atravesar la luz de la verdad...
¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!
R.E.B. US Navy
Este documento es la traducción de la edición alemana “Das Tagebuch des Admiral Byrd” y ha
sido realizada por el sitio web Hitlerismo Esotérico
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Deja la ignorancia y el conformismo, crea tu propia idea a cerca de la verdadera estructura de la tierra, ve mas ayá de lo común, ten curiosidades, interrógate, explora, lee, investiga;
Tal vez con esto ganes conocimientos, y hasta tengas sueños de conocer lo desconocido.
Ojalá que te alla gustado el post, saludos!
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